Las integraciones de identidad como esta son proyectos que se ven simples en el papel y que en la práctica tienen su complejidad en los detalles: la configuración correcta de los metadatos SAML, el mapeo preciso de atributos entre dos sistemas con modelos de datos distintos, y la gestión de los casos borde — usuarios con perfiles especiales, accesos desde fuera de la red corporativa, manejo de sesiones expiradas — son los aspectos que determinan si la implementación funciona de forma confiable en producción o genera incidentes intermitentes que son difíciles de diagnosticar.
La robustez de esta implementación quedó evidenciada en la adopción: sin necesidad de capacitación especial, los usuarios simplemente dejaron de ver la pantalla de login de SAP HCM.